cómo se impulsa la I+D+i en CHM desde la obra

La innovación en construcción no empieza en el laboratorio, sino en la obra. En esta entrevista, Lorena Palomo explica cómo la I+D+i en CHM transforma datos, procesos y tecnología en mejoras reales de seguridad, sostenibilidad y rentabilidad.

La innovación en el sector de la construcción está evolucionando rápidamente. Más allá de nuevas tecnologías o materiales, el verdadero cambio se encuentra en la forma de gestionar la información, optimizar procesos y tomar decisiones en obra con mayor precisión.

En CHM, esta transformación se articula a través del área de Control de Procesos e I+D+i en CHM donde la innovación se entiende como una herramienta práctica para mejorar la eficiencia operativa, la seguridad y la sostenibilidad.

Hablamos con Lorena, responsable de esta área, para conocer cómo se impulsa la innovación desde dentro de la organización y cómo se convierte en mejoras reales en obra.

De la gestión de obra a la innovación

¿Cómo llegas al área de I+D+i y qué te atrajo de CHM para liderarla?

Lorena: Llego a I+D+i desde la gestión y el control de costes en obra. Mi trayectoria en CHM comenzó en administración de obra y gestión de UTE, trabajando en proyectos de distinta magnitud. Ese contacto directo con la realidad económica y operativa me permitió identificar ineficiencias estructurales y oportunidades claras de mejora.

Hace cinco años asumí la responsabilidad de Control de Procesos e I+D+i con un objetivo muy definido: convertir la innovación en una herramienta real de rentabilidad y competitividad. Lo que me atrajo fue la posibilidad de implementar cambios reales, medibles y escalables.

Si tuvieras que explicar la I+D+i de CHM en una frase para alguien ajeno al sector, ¿cuál sería?

Lorena: La I+D+i en CHM consiste en aplicar tecnología y metodología para ejecutar obras más seguras, más sostenibles y más rentables.

Innovación con impacto real en obra

¿Cómo decidís en qué proyectos de innovación invertir tiempo y recursos?

Lorena: Partimos siempre de un problema real de obra. Antes de asignar recursos analizamos cuál es el impacto económico potencial, si la solución es técnicamente viable y escalable, y si está alineada con nuestras prioridades estratégicas: digitalización, sostenibilidad y seguridad.

No abordamos proyectos por tendencia o por oportunidad puntual; solo avanzamos cuando existe un indicador claro que mejorar y una hipótesis medible que validar.

¿Qué tecnologías o líneas de innovación son hoy prioritarias?

Lorena: Estamos priorizando aquellas tecnologías que impactan directamente en la eficiencia operativa y en la toma de decisiones en obra y a nivel empresa.

Nuestro foco está en la digitalización del control de costes y producción, en la explotación inteligente del dato mediante herramientas de Business Intelligence, en la aplicación de metodologías Lean para optimizar procesos, en el desarrollo e incorporación de materiales más sostenibles y en soluciones digitales que refuercen la prevención de riesgos desde un enfoque predictivo.

De la idea al proyecto real. I+D+I en CHM

¿Cómo es el camino desde una idea hasta su adopción en obra?

Lorena: El proceso comienza con la identificación precisa del problema en obra. A partir de ahí diseñamos una solución concreta y definimos las métricas que nos permitirán evaluar su eficacia.

Implantamos un piloto en un entorno controlado pero totalmente integrado en la operativa real, medimos resultados de forma objetiva, ajustamos lo necesario y, si los indicadores avalan la mejora, estandarizamos el procedimiento para escalarlo al resto de obras.

La clave es que el piloto no sea un experimento aislado, sino parte del día a día productivo.

¿Qué barreras suelen aparecer y cómo las resolvéis?

Lorena: Las principales barreras suelen estar relacionadas con la resistencia al cambio, la sobrecarga operativa y la falta de datos fiables.

Para abordarlas implicamos al equipo de obra desde el inicio, simplificamos al máximo las herramientas y trabajamos en la estandarización de la captura de información. La innovación debe reducir complejidad, no añadir nuevas capas de burocracia.

Innovación basada en datos

¿Puedes compartir algún proyecto reciente que haya mejorado un indicador clave?

Lorena: La implantación de cuadros de mando para el seguimiento de producción y costes supuso un cambio relevante en nuestra forma de gestionar la información.

Pasamos de trabajar con datos dispersos y análisis reactivos a disponer de una visión integrada y actualizada de cada obra, con indicadores clave accesibles en tiempo real.

Esto nos permitió detectar desviaciones con mayor anticipación, reducir los tiempos dedicados al análisis manual y anticipar decisiones correctivas antes de que el impacto económico fuera mayor.

El aprendizaje fue claro: el dato solo genera valor cuando se traduce en decisiones operativas.

¿Algún piloto que no haya salido como esperabais?

Lorena: Sí. Uno de los pilotos más ilustrativos fue la implantación de una herramienta digital muy avanzada para planificación y seguimiento.

Sobre el papel aportaba una gran capacidad analítica, pero en obra requería una dedicación y una curva de aprendizaje poco compatibles con el ritmo real de producción.

La herramienta era potente, pero no estaba suficientemente adaptada al contexto operativo ni al perfil del usuario final.

La lección fue muy clara: en construcción, la usabilidad y la integración en el flujo de trabajo son más importantes que la sofisticación tecnológica.

Innovación y cultura organizativa

¿Cómo implicáis a los equipos de obra en los proyectos de i-d-i en CHM?

Lorena: La implicación comienza desde la fase de diagnóstico. Antes de diseñar cualquier piloto mantenemos reuniones con jefatura de obra, técnicos de prevención y responsables de calidad para entender su operativa real.

Durante el desarrollo del piloto trabajamos de forma colaborativa, definiendo indicadores de éxito y estableciendo un seguimiento periódico.

Cuando los equipos comprueban con datos que mejora la seguridad, reduce tiempos o aporta mayor control económico, la adopción deja de ser una obligación y pasa a ser una decisión natural.

Universidad, colaboración y talento

¿Qué papel cumplen los colaboradores externos en los proyectos de innovación?

Lorena: Aportan una visión complementaria que amplía nuestra capacidad interna de análisis y experimentación.

Centros tecnológicos, universidades o proveedores especializados nos ayudan a validar soluciones con mayor rigor y a acceder a ensayos o certificaciones específicas.

Además, su participación reduce riesgos en fases tempranas del desarrollo.

¿Cómo contribuye la Cátedra CHM–UPV a esta estrategia?

Lorena: La Cátedra CHM–UPV sobre digitalización en la construcción es un eje estratégico dentro de nuestra política de innovación.

Nos permite trasladar a la Universidad Politécnica de Valencia retos reales vinculados a la gestión de datos en obra, control de costes, trazabilidad o automatización de procesos.

Además, actúa como puente para captar talento especializado en digitalización.

Innovación, sostenibilidad y seguridad

¿Dónde ves hoy el mayor potencial para reducir impacto ambiental en construcción?

Lorena: En la optimización de consumos, la reutilización de materiales y la reducción de reprocesos apoyándonos en la digitalización y en un mejor control de la información en obra.

Muchas veces la mejora no viene de una gran tecnología disruptiva, sino de gestionar mejor los recursos y evitar trabajos repetidos que generan coste y huella ambiental.

En materia de prevención de riesgos laborales, ¿qué avances están marcando la diferencia?

Lorena: Estamos avanzando en herramientas digitales que permiten analizar de forma más sistemática las condiciones de seguridad en obra.

A través del registro estructurado de incidencias y observaciones preventivas podemos identificar patrones y anticipar riesgos.

Un ejemplo de esta línea de trabajo es el desarrollo de soluciones orientadas a mejorar la seguridad en obras en carretera, donde el análisis de datos ayuda a prevenir situaciones críticas.

Mirada al futuro

¿Qué tendencias transformarán el sector en los próximos años?

Lorena: Veremos una gestión cada vez más basada en datos en tiempo real, mayor industrialización de procesos constructivos, exigencias crecientes en sostenibilidad y la integración progresiva de inteligencia artificial en planificación y control de obra.

¿Cuál es hoy el principal reto del sector?

Lorena: La baja productividad estructural y la fragmentación de procesos. La innovación puede superarlo mediante integración de datos, estandarización y mejora continua.

Innovación y diversidad en el sector

La construcción ha sido históricamente un sector masculinizado. ¿Cómo has vivido tu trayectoria profesional en este contexto?

Lorena: He desarrollado mi trayectoria en un entorno técnico donde durante años la presencia femenina en puestos de responsabilidad no era habitual.

Además, provengo del ámbito económico y de gestión, no de la ingeniería, lo que supuso un reto adicional.

Eso me llevó a comprender en profundidad el proceso constructivo y a demostrar con resultados mi capacidad de aportar valor.

¿Crees que la diversidad favorece la innovación?

Lorena: Sí. La innovación surge cuando se combinan perspectivas distintas sobre un mismo problema.

La diversidad de perfiles permite ampliar el análisis y generar soluciones más completas y aplicables.

Un mensaje para las nuevas generaciones

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Lorena lanza un mensaje claro a quienes estén pensando en dedicarse a la ingeniería o a la innovación en construcción:

“Es un sector exigente, pero ofrece oportunidades reales de crecimiento y de impacto en proyectos de gran dimensión. Si estás dispuesta a aprender y asumir retos, hay espacio para desarrollarse profesionalmente.”

Una frase que resume tu visión

Para cerrar la conversación, Lorena resume tu forma de entender la innovación con una idea clara:

Lorena: “La innovación solo tiene sentido cuando se convierte en mejora medible en obra.”

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